Hay emoción al irse lejos, y cierto morbo al imaginar como los otros te extrañaran.
Te los imaginas llorandote, viendo las puestas de sol y recordando los momentos en que les sonreías; te los imaginas besando tus fotos, oliendo las almohadas... esas donde siempre se guarda el olor de tu perfume, tu aliento, y el recuerdo de tu piel.
Mientras viajas y ves el cielo nublado pálido sólo imaginas que no hay mejor escena para tu película, esa que quieras que sea de tu vida, media nostálgica, media cómica, media al estilounderground pero con elegancia, con tonos azules y el pasado en blanco y negro.
Mientras tantos a varios kilometros, alguien se pregunta que le falta, han pasado solo cinco segundos y a decidido olvidarlo... total debe haber sido algo sin importancia.
Voy de viaje a ninguna parte.

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